El estudio de la danza del vientre
El origen de la danza del vientre se remonta a más de 5000 años, cuando se bailaban danzas pélvicas en honor a las diosas, glorificando los poderes femeninos de la sensualidad, procreación, fecundidad y amamantamiento. xml:namespace prefix = o />
Hoy en día cualquier mujer, sin importar su aspecto físico puede bailar esta danza.
Como cualquier actividad, la danza exige sus horas de entrenamiento y un estudio en profundidad de su técnica. También implica el aprender a montar una coreografía, incluso trabajar con empeño la parte teatral para llegar a desarollar gestos sensuales y naturales.
Interpretar una danza que existe desde hace siglos implica volver al pasado, retomar aquellos cánones que aún perduran a lo largo del tiempo y trasladarlos a nuestro momento actual, incorporando entonces elementos y códigos propios de la vanguardia.
La búqueda creativa no es fácil. Tenemos que mezclar nuestra capacidad de imaginación con toda la información que vamos recibiendo y asimilando a lo largo de las clases.
Esto exige un trabajo duro y explorar constantemente dentro de nosotras mismas, para sacar todo lo que sabemos, ya que aún teniendo talento, se puede caer con facilidad en movimientos repetitivos y monótonos.
Cuando aprendamos a pulir todo esto, de repente nos daremos cuenta de algo extraordinario: hemos adquirido un estilo propio.